lunes, 11 de mayo de 2009

Fiestas patrias


En todas partes del mundo la escuelas festejan o conmemoran eventos , personalidades, fechas importantes para la comunidad, patrióticas, históricas, culturales. Por supuesto el jardín también se hace eco en estos festejos. El tema es que con chicos de tan corta edad, la manera de hacer llegar a ellos estas informaciones debe ser diferente, porque conceptos como patria, cultura, folklore, libertad, independencia, son demasiado abstractos para los niños en edad preescolar. De modo que lo que más conviene es "bajar" la información a un nivel en el que los niñ@s puedan al menos si no comprender el concepto, vivir el momento importante que vamos a conmemorar. Así, por ejemplo, además de contar simplemente lo que sea acerca de esa fecha, podemos jugar a.
En el caso de libertad, ( y ya que en Argentina se acerca el 25 de Mayo), promover juegos en los que alguno/s se liberen, o queden en libertad, al menos para poder entender a lo que se refiere esa palabra.
También es importante, hacer llegar a los niñ@s el sentimiento de respeto, alegría, y gusto por las costumbres propias de su país, de su lugar de origen, de su cultura, en definitiva, sentir aún antes de comprender Su Patria.
De igual manera en Galicia por ejemplo, pronto será el Día de las letras gallegas, así deberíamos dar a conocer el por qué, y a quién estamos recordando, dar a conocer al menos algo de la obra, aunque sea, los nombres. Jugar a ser escritores, inventar un cuento, dramatizarlo... Intentar que los niñ@s vivan esa fecha como algo importante en su cultura.
¿Alguien tiene ejemplos de actividades relacionadas con alguna fecha importante?

Contáctame: marcelamorono@hotmail.com

domingo, 10 de mayo de 2009

El problema de los límites


Este es un tema que siempre ha sido objeto de discusión, debate y sobre el que todo el mundo sabe pero pocos saben cómo.
Se habló, se habla, y siguen existiendo problemas a la hora de acordar por dónde y hasta dónde dejaremos que los chicos, hijos o alumnos caminen y lleguen. ¿Por qué?
¿Por qué a algunos educadores y padres les da tanto trabajo poner límites?
¿Qué es lo que no tenemos claro los adultos para terminar convirtiendonos en esclavos de los chicos, con las consecuentes fatiga, malhumor, cansancio, y aún a sabiendas de que esto no es bueno para el futuro?
¿Por qué tenemos miedo de poner límites?
¿Tememos acaso que no nos quieran más?
O tal vez temamos imitar aquellos modelos autoritarios que las distintas sociedades se encargan de dejar atrás.
Tal vez no estamos preparados ni hemos madurado, o no tenemos claro qué es lo que queremos para nuestros chicos que serán futuros jóvenes y adultos.
Son muchos interrogantes y dudas que hay que resolver.
Lo que hay que tener claro en primer lugar es que el niñ@ necesita límites y autoridad para crecer sanamente y que tanto el exceso como la falta de esto es perjudicial.
En segundo lugar hay que saber que uno debe tener claro lo que quiere, y sus propios límites para poder transmitirlos, como ejemplo y modelo.
Y por último, debe existir siempre el cariño, la confianza, el respeto y la necesidad de libertad así como de disciplina.
Ustedes, ¿Qué opinan?
Contáctame: marcelamorono@hotmail.com

viernes, 2 de enero de 2009

Reyes Magos

Qué bueno, con los Reyes!!!!!
Cuántos de nosotros, mantenemos " la oreja verde", esa que nos hace ver y sentir lo que pueden nuestros chicos? Esa que nos permite vivir y disfrutar de cada momento del día como lo hacen los niños? Esa que nos mantiene con los ojos bien abiertos para descubrir las pequeñas grandes cosas, que los adultos ya no miramos.

Poesía de Gianni Rodari

Un día, en el expreso Soria- Monterde,

Vi subir a un hombre con una oreja verde

Ya joven no era, sino maduro parecía

Salvo la oreja, que verde seguía

Me cambié de sitio para estar a su lado

Y observar el fenómeno bien mirado

Le dije: Señor, usted tiene ya cierta edad;

Dígame, esa oreja verde, ¿le es de alguna utilidad?

Me contestó amablemente: yo ya soy persona vieja,

Pues de joven sólo tengo esta oreja

Es una oreja de niño que me sirve para oír

Cosas que los adultos nunca se paran a sentir:

Oigo lo que los árboles dicen, los pájaros que cantan,

Las piedras, los ríos y las nubes que pasan;

Oigo también a los niños cuando cuentan cosas

Que a una oreja madura parecerían misteriosas...

Así hablo el señor de la oreja verde

Aquel día, en el expreso Soria-Monterde.